




La muerte en moto tiñe de rojo al NOA








“Se debería enseñar más astronomía en la primaria y secundaria”, asegura Gerardo Ferrarino (47). Este empleado de comercio sabe por qué lo dice: su hobbie es salir a capturar paisajes nocturnos por la Patagonia.
Hace unos meses, allá por junio, Gerardo planificó la foto de la semana. Estudioso, aunque aficionado, salió a buscarla. “Me fui con todo mi equipo hasta Bahía Creek, un balneario de Río Negro”, recuerda. Esa noche se daría un fenómeno astronómico único, la conjunción de Júpiter y Saturno, que vistos desde la Tierra parecían visiblemente cercanos. “Así que me paré en la loma de un médano, esperé, y cuando se dio el momento, tomé el control remoto para hacer la foto”, relata. Para lograr la toma perfecta estuvo varias horas, porque ese es uno de los secretos de esta técnica.
Otro secreto es que el cielo esté limpio, sin nubes, y que la luna no esté presente. Claro, también hace falta tener un equipo fotográfico como la cámara profesional, un trípode y un equipo óptico compuesto por binoculares y telescopios.
Gerardo, que se metió en el mundo de los paisajes nocturnos hace apenas tres años, de la mano del reconocido German Frías, compartió la foto en su cuenta personal de Instagram, (@g.ferra), que solo usa para dar a conocer su afición. Con apenas 1600 seguidores, esta se viralizó a las pocas semanas con miles de comentarios. Pero el momento más gratificante sucedió días atrás, cuando la página de Sky -que pertenece a la NASA- eligió su foto. ``No es un APOD (por sus siglas en inglés, la foto astronómica del día) pero es todo un reconocimiento".
Gerardo estudió ingeniería en sistemas en Bahía Blanca, aunque nunca se recibió. Optó por empezar a trabajar, y desde hace años lo hace en Siglo XIX, una empresa recaudadora. Nació en Lamarque, un pueblo de Río Negro, aunque vive en Viedma. La fotografía llegó por casualidad a su vida, y en los tiempos libres aprovecha para idear sus tomas. Se escapa a la inmensidad de los cielos argentinos y se deja deleitar por los espectáculos de la naturaleza. “La noche es fascinante”, resalta, y retoma: “los secretos que oculta el universo siempre me llamaron la atención, ¡cómo no los voy a querer capturar y compartir! Además, tengo el privilegio de estar cerca de estos cielos. Hay que encontrarse mínimamente a 100 kilómetros de cualquier ciudad para que se den las condiciones de avistaje”, dice el experto.
En la Argentina hay muchos destinos astroturísticos, como la zona de Cuyo y el noroeste del país, los de la Pampa húmeda y los de la Patagonia. En Buenos Aires: Tigre y San Antonio de Areco. Se pueden ver desde lluvias meteóricas, conjunciones entre los planetas, nebulosas, la Luna o la Vía Láctea. Pronto, el 14 de diciembre llegará el evento natural más importante, un eclipse total del sol. Recién en 2140 se volverá a repetir.Gerardo sueña con algún día poder dedicarse al astroturismo, dejar su trabajo actual y vivir de su hobbie. Por ahora, disfruta de este reconocimiento.